Lo que cuesta, dicho antes de empezar
Casi ninguna web de abogado habla de dinero. Me parece un error: es lo primero que usted quiere saber y no hay ninguna razón para esconderlo. Aquí está cómo cobro, qué incluye y qué parte del importe no es mía sino de la oficina pública correspondiente.
Tres reglas, sin excepciones
Si no lo veo, se lo digo
Cuénteme el asunto y sabrá si tiene recorrido, qué plazo le queda y qué haría yo. Si no es viable, o no es materia mía, lo sabrá antes de que exista encargo y antes de que se gaste un euro.
Precio cerrado antes de trabajar
Antes de empezar recibe una hoja de encargo con el alcance, el plazo y el importe. Si durante el asunto aparece algo que se sale de lo previsto, se lo digo antes de hacerlo y decidimos juntos. Nunca en la factura.
Tasas y honorarios, separados
Verá siempre desglosado qué parte es tasa oficial —dinero que va íntegro a la OEPM o a la EUIPO— y qué parte son mis honorarios. Sumarlo todo en una cifra opaca es cómodo para el despacho y malo para usted.
Dos asuntos que empiezan igual pueden acabar costando cosas muy distintas
Dos marcas presentadas el mismo día pueden terminar en sitios opuestos: una se concede sin un solo reparo y la otra recibe una oposición que hay que contestar, negociar y quizá recurrir. Si además el asunto sale de España, cambia otra vez.
Publicar un precio único para las dos sería cobrarle de más al primero o quedarme corto con el segundo. Prefiero mirar su caso y darle el importe cerrado antes de empezar, sabiendo ya lo que hay delante.
De qué depende
- Si el asunto se resuelve de una vez o entra en fase contradictoria.
- El ámbito: España, la Unión Europea o países de fuera.
- El volumen: cuántas clases, cuántos ejercicios comprobados, cuántos documentos hay que revisar.
- Si hay que ir a la vía de recurso, y hasta dónde.
De qué no depende
- El importe se cierra por escrito antes de empezar a trabajar.
- Las tasas oficiales van desglosadas aparte, porque no son mías: se pagan directamente a la oficina.
- Si durante el asunto aparece algo fuera de lo previsto, se dice antes de hacerlo.
- El importe no aparece por primera vez en la factura.
Lo que no aparece como extra en la factura
- Los correos y las llamadas del asunto. No llevo un contador de minutos.
- El aviso de cada resolución y de cada plazo, explicado con su consecuencia práctica, sin que tenga que llamar usted a preguntar.
- La copia de todo lo que se presenta en su nombre.
- Que le atienda el mismo abogado de principio a fin.
Qué no está incluido
- Las tasas y los aranceles oficiales, que siempre van desglosados.
- El coste del aval o de la garantía si hay que suspender la ejecución de una deuda tributaria.
- Los honorarios de procurador y de peritos cuando el asunto llega a vía judicial.
- Las traducciones juradas, si el expediente las exige.
Por qué siempre hay un papel firmado
Porque el Estatuto General de la Abogacía obliga a informar de los honorarios y de los costes previsibles antes de actuar, y porque es la mejor manera de que ninguno de los dos se lleve una sorpresa.
En esa hoja constan el alcance exacto del encargo, lo que queda fuera, el importe, la forma de pago y qué pasa si el asunto se interrumpe. Lo leerá antes de firmarlo y podrá preguntarme todo lo que quiera sobre él.
Lo que no verá en esta web
No encontrará aquí porcentajes de éxito, casos ganados ni garantías de resultado. No es modestia: el art. 20 del Estatuto General de la Abogacía prohíbe expresamente prometer resultados que no dependan solo de la actividad del abogado.
Lo que sí puedo comprometer es el trabajo: el estudio, el plazo, la estrategia y la información honesta sobre sus posibilidades reales, incluida la de que le diga que no recurra.
Descríbame el asunto y tendrá el importe
Recibirá el presupuesto cerrado, con el desglose de tasas y honorarios aparte. Sin compromiso.